Un Tren Que SÓLO Pasa Una Vez…

Tentación

Error o Pecado…

Todos nosotros nacemos con siete “errores” de fábrica. Son los famosos siete “pecados” capitales, aunque yo prefiero llamarles error a pecado. Es una simple cuestión de interpretación. Esos errores, en vida, son nuestro “castigo”, nuestro “infierno” particular, aunque a veces, no lo sepamos. Pero la consecuencia directa: LA INFELICIDAD.

  Sigue leyendo

¿Por qué nos empeñamos en sufrir?

Fuimos un breve encuentro...

Dicen, que “si dos personas están destinadas a estar juntas, se encontrarán al final del camino, aún tras mil tropiezos…”

También, hay otra frase que dice algo parecido a esto: “desde que te besé por primera vez, supe porqué todas las demás, quedaron atrás…”

Y otra que dice: “el amor verdadero no tiene un final feliz, simplemente no tiene final…”

Sigue leyendo

Abundancia vs Escasez (el combate de la estupidez)

Hace unos días hubo un combate. Dos boxeadores se liaron a puñetazos por un “título” y un buen saco de dinero. No conozco a ninguno de los dos personalmente y no soy quien para juzgarles… Pero su “pelea” me sirve de inspiración y si tuviera que elegir, me decantaría por el que perdió. Quizás, por simple afinidad fonética, como que “Paquillo” me da mejor rollo que “Mitiempo”. Aunque, en realidad, no hubo ni ganador ni perdedor pues, para mí, simplemente son la muestra de la clase de sociedad en la que vivimos: ¡un tongo!

Sigue leyendo

La Justicia ¡SI EXISTE!

Atención “viajeros”… ¡Tengo una buenísima noticia!

Aquellos escépticos que no creíamos en la justicia, aquellos que durante épocas nos hemos creído por encima del bien y del mal, gestionándolos a nuestro criterio, en base a nuestro momento o circunstancia, momentos tan incomprendidos como los que derivan de dos de nuestras citas favoritas “Carpe Diem” o “Ande Yo Caliente” (ya me contaréis su significado) o circunstancias tan conformistas como valientes, de ahí el “A quién las da, las toma” o el “Ojo por ojo”… aquellos que nos hemos permitido el lujo de negar la evidencia, o evidencias… cerrando los ojos para no vernos a nosotros mismos (muchos verían algo que no les gustaría nada, ni un poquito, ver…), aquellos que, durante años, hemos renegado de nuestro amor propio, simplemente por no tener ni idea de su significado, y hemos repercutido sobre terceros nuestras carencias como consecuencia de nuestra ignorancia y nuestra falta de “conciencia”… nada que ver con la Fe, ¡por cierto!

Os comunico, que todo, absolutamente todo, se pagará a su debido tiempo…

Unos lo llamarán accidente, otros insulto, otros percance, otros circunstancia propia de la vida, otros simplemente se preguntarán ¿y qué ha pasado?… a otros, quizás, no les de tiempo a ello… Y algunos, más evolucionados, aunque muchos de ellos tampoco comprenderán su verdadero significado, lo llamarán Karma…

Pero sea como sea, en ésta vida o en otra, nadie está libre de pecado ni, como consecuencia, de ser juzgado… El juicio, será personal, y sólo cuando te juzgues a ti mismo, dejando de juzgar a los demás, empezarás a entender el sentido de tu amor hacia ti mismo, y será un paso de gigante para aprender y comprender (son cosas distintas), una de lecciones… ¡hay varias más!

Nadie se libra, ¡a todos nos toca!… Lo cual, nos abre una puerta directa a la esperanza y a recuperar la Fe, (ahí sí, no estoy cuestionando a Dios o como quieras llamarlo), en La Justicia, algo que muchos creíamos que no existía, ¿verdad?

¿No mola?

Mola un huevo saber que si te guías por tu conciencia, no te equivocarás jamás, y no tendrás que pasar por ello… Si haces lo que ella te diga, harás siempre lo correcto y no habrá necesidad de juicio… Joder, qué PAZ, ¿no? Si en realidad es lo único que buscamos…

Ahora, el reto y la diversión: ¡identifícalos!… ¿Conciencia, Ego?

¡Joder!… ¡Wow!

Gallifante hermoso a quien responda “correctamente”…

Una nueva “segunda” oportunidad…

Hace diez años, el 3 de marzo de 2005, tuve un accidente que pudo costarme la vida de no haber sido porque esa voz interior, esa que todos tenemos aunque muy pocas veces escuchamos, en realidad fue mí alma, ¡¡sí!!, esa que a veces pasa inadvertida, me avisase de que fuera a comprarme un casco, pues mí medio de transporte era un quad en el cual no era obligatorio llevarlo puesto y a mí, “algo” vanidoso, me gustaba que se me viera la cara…

Sigue leyendo

Yin & Yang… (orgasmo Del AMOR…)

El blanco y el negro son los colores universales, del origen, de la creación: la Luz y la Oscuridad, la Luna y el Sol… el Bien y el Mal… ¡El Yin y el Yang! De su fusión sale el Gris… Según el prisma con el que lo veas, descubrirás en él toda la gama cromática, el resto de los colores, los que ves con los ojos abiertos, y los que sientes cuando los cierras…, y que te llevan a descubrir el mundo en el color, de la tercera dimensión.

Pensándolo Bien...

Lo que equivale a decir que el gris es “ÉL” punto de vista Perfecto, el equilibrio que te hace entender, que en él nace la virtud… La virtud del término medio, la virtud de la fusión, de la unión y de compartir(se); la mezcla perfecta del AMOR con el Odio, de la Paz coqueteando con la Guerra, del Bien amando al Mal, de la fusión de nuestro cuerpo con su Alma… de nuestro Ego (el Diablo) con nuestra Conciencia… (Dios me vale), y alcanzar un estado, cuyo orgasmo producido en dicha fusión es la consecuencia final de nuestra existencia… (Unión / Amor)… sin duda, nuestra misión secreta…

Entonces, el Bien o el Mal, según se miren, permiten acercarte a que seas capaz de comprender el sentido de dicha dualidad y porqué unidas se convierten en la única unidad verdadera… ¡EL AMOR! Y el sentido de comprenderlo a través de la CONCIENCIA.

L.A. STATE OF LOVE

San Valentin… ¿o el capullo de Cupido?

Para mí, durante años, San Valentín, era una fecha que a pesar de tenerla en el calendario como lo que realmente es, una mera estrategia marketiniana, muy dentro de mí, cada vez que el 14 de febrero se asomaba al calendario, existía, surgía una añoranza, un deseo, una frustración, de poder, de querer, de desear… celebrarla acompañado, sintiéndome enamorado… Claro, eran mis referencias, eran mis creencias… ¡¡Castillos en el cielo!!

  Sigue leyendo